domingo, 14 de junio de 2009

Suave como un simple suspiro

Todo comenzó una tarde de verano, uno de esos días en que no sabes que hacer y decidis llamar a tus amigos más cercanos para ir a dar unas vueltas por el barrio. Así fue como esta historia empezó. Decidimos esa tarde ir a nuestro lugar de siempre a contar historias, vivencias, hablar de nuestros amores, y otras cosas que solemos hacer. De pronto, una fuerte, aunque a la vez reconfortable lluvia rocía nuestros rostros en aquella tarde de verano.


En cuestión de segundos, emprendimos viaje hacia una de las casas más cercanas. Pero esta vez no era la casa de una de mis amigas, era la casa de un nuevo y misterioso miembro de nuestro CÍRCULO DE AMISTAD. Aunque ... en aquellos días se podía considerar un nuevo amigo, después de unos días aclaré mi mente y me di cuenta que no era más que otra ilusión que había creado yo, este nuevo individuo no era un Amigo.


Este nuevo chico venía acompañado de varios "regalos", lo que también llaman Amigos. Entre los Amigos, había uno en particular que requería mayor detenimiento u observación. Ese muchacho era especial, parecía tener algo incondicional que lo hacía tan perfecto a mis ojos. Días más tarde me di cuenta, que aquel sentimiento, de aquella tarde de verano sobre este Amigo del nuevo visitante era muy acertado. Llamémoslo Leo, que con su primera impresión parecía ser el chico ideal, el que andaba buscando. Sentimientos y sensaciones raras comenzaron a presentarse en mi interior. Me cuestiono siempre será verdadero AMOR o de nuevo ¿sólo una tonta ilusión? Eso ya lo vere a lo largo del tiempo. Pero .... ¿seré capaz de soportar tanto tiempo?, otra pregunta que sigue vagando en mis pensamientos.

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